sábado, 2 de enero de 2010

Saludo al cráneo que tengo a un lado


Saludo al cráneo que tengo a un lado
Es mi mejor amigo
Duerme junto a mi, en la misma cama,
Nos tapamos con las mismas cobijas
Nuestro recinto es un lugar sagrado
Siempre esta conmigo
“Buenos días”, el lo toma con calma
No contesta, solo mira por las rendijas.

Y siempre mira hacia el mismo lugar
Hacia el vertical horizonte
Escuchando los mismos sonidos que yo
Los rechinidos de dientes, ¿o de madera?
Quisiera salir a cantar y jugar
Con el marfil en el cuerno del rinoceronte
Pero es sordo, de sus oídos solo queda un hoyo
A veces habla, y su voz me parece tan verdadera

Nuestras rodillas chocan constantemente
Sus huesudas piernas ocupan mucho espacio
Yo siempre escucho como se queja
Cuando percibe esas voces de arriba
Esas que dicen tantas cosas... hablan en mi mente
Luego se pierden en el tiempo despacio
Oigo que cierran la reja
Deben haber dejado flores, para que yo las reciba.

Y alcanzo su olor profundo
Mientras a mi yo me quedo abrazado.
Divagando al lado de mis huesos
De los míos, los mismos, esos
Miro como se queda dormido observando
Tal vez en el azul cielo, o en estrellas soñando
Tal vez solo contempla la fría tapa que nos cubre
Con su ocre color café, es tan triste y lúgubre.

Hace tanto que no vienen a visitarme
Con gusto yo les abriría la puerta de mi casa
Tal vez no los invite a pasar
No creo que quepan junto a mi esqueleto
Me gustaría que vinieran a contarme
Que es lo que arriba en estos años pasa
De lo de afuera ya hasta me aburre pensar
Solo siento el sueño de quedarme quieto.

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