domingo, 25 de abril de 2010

Muerte que apenas y siento


Se evapora mi saliva,
en el desierto de tu abandono.
Mientras el ultimo soplo de tu aliento
recorre mi cuerpo.
Y tu recuerdo vuela
escapando de este martirio.
Es el olvido del aroma de tus pechos
Y el despido del anochecer en tus ojos
Es la muerte que apenas y siento.

Como mirar a los que no son mios

Y como mirar a los ojos que no son míos
Sabiendo que ya no tienen libertad
Entregarme a lo ya entregado
Amarte cuando ya no estas
Yo lo hago a tus párpados fríos
Cada vez que me doy a ti en verdad
Ahora ya es tarde, estoy atrapado
Y ahora ya no puedo mirarte una vez mas

Es que acaso a final de cuentas todos se van?
-Si... a algún lugar remoto, a veces al mas allá.
Puede que solo estén de visita
Y que hoy te vengan a saludar
Tal vez sea que los mires, cuando ya no están
Ya no digas nada, mejor -¡calla!
Por que el callar a nadie resucita
Ahora cierra los ojos, ya es momento de despertar.

No calles demasiado, pues podrías recordar
No siempre hablar de las cosas ayuda
A veces te hunde un poco mas
Depende de con quien lo hables
No intentes con los muertos, ellos son para olvidar
Los vivos te darán respuestas crudas
Los fantasmas te dirán hacia donde vas.
Cada vez que con su mirada una duda entables.